Secuestro mental – La clave de todas nuestras limitaciones

Incluso personas con severas limitantes físicas o mentales han encontrado en su inteligencia emocional la clave de éxitos inspiradores. Hoy día, por medio de las redes sociales podemos conocer estos miles de ejemplos: personas sin piernas o brazos haciendo deportes de manera competitiva, conferencistas con discapacidades de aprendizaje, científicos como Stephen Hawking postrados en silla de ruedas y enseñando en las mejores universidades del mundo. Todos tienen elementos en común: motivación y perseverancia a prueba de balas, capacidad extraordinaria para regular sus estados de ánimo; estos son factores esenciales de la inteligencia emocional para alcanzar el éxito. Hay otros factores, y todas las personas tenemos áreas de mejora y retos en algunos de ellos.

Pudiéramos decir que tenemos dos mentes, una es apasionada y la otra es racional. Con frecuencia una secuestra a la otra; en momentos de ira la mente apasionada se adueña de nuestras acciones y hace trizas toda nuestra capacidad para razonar. En momentos de apego la mente apasionada se puede entercar por algo o alguien que nos hace perder todo vestigio de racionalidad. Una vez que pasa el momento de apasionamiento nos preguntamos frecuentemente ¿cómo pude ser tan estúpido? Toda mi inteligencia quedó neutralizada en ese momento. En ocasiones esos momentos pueden durar segundos, en otras pueden durar meses, años o hasta vidas completas. Depresión, baja autoestima y malas relaciones nos pueden acompañar de por vida si no nos liberamos de ese secuestro.
Por el contrario, la mente racional en muchas ocasiones aplasta a la emocional, en estos casos nos volvemos fríos, insensibles, inflexibles, misántropos, incapaces de muestras de afecto y propensos al perfeccionismo. En la búsqueda de nuestro perfeccionismo nada nos agrada, nada cumple nuestros altos estándares de calidad, ni siquiera nosotros mismos en muchas ocasiones y así nos sentimos inútiles y miedosos, nuestra autoestima se lleva también un duro golpe. Nuestras relaciones personales y de trabajo sufren, junto con nuestra capacidad para emocionarnos, motivarnos, descubrir y disfrutar lo que nos apasiona en la vida.

De nuestra capacidad para liberarnos de esos secuestros depende nuestro éxito: éxito profesional, éxito en nuestras relaciones, éxito como emprendedores, éxito como padres, éxito como hijos, éxito como esposos, éxito como líderes y motivadores, éxito como seres humanos. Es así, como según Daniel Goleman, más del 80% de nuestro éxito depende de nuestra inteligencia emocional.

Facebook Comments

Leave a Reply

Deja un comentario

  Subscribe  
Notify of